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Energía

¿Qué es el REIKI?

El Reiki es una técnica terapéutica de canalización de la energía a través de la

imposición de las manos. Para ello, el Reiki aplica la teoría de los campos energéticos

o Chakras que recorren el cuerpo y, a través de las manos, equilibra esos canales y

desbloquea la energía estancada que puede generar enfermedades. Su nombre,

Reiki, es una palabra sánscrita que significa “Energía Vital Universal”.

La palabra sánscrita Chakra se traduce literalmente como rueda o disco energético.

Disponemos de 7 Chakras principales que recorren nuestro cuerpo y al restablecer su

flujo normal de energía, nuestro cuerpo puede poner en marcha de manera eficaz su

sistema de supervivencia y restablecer la salud y la vitalidad.


Aplicaciones del Reiki


Con esta técnica podemos obtener los siguientes beneficios:


  • Libera emociones reprimidas y bloqueos, fortaleciendo el sistema inmunológico
  • Aumenta el nivel energético, proporcionando vitalidad física y anímica.
  • Revitaliza el organismo y lo rejuvenece.
  • Ayuda a alcanzar un estado de relajación profunda reduciendo la ansiedad.
  • Aliviar el sufrimiento así sea físico, emocional, mental o espiritual.
  • Ayuda a eliminar el estrés diario al que somos sometidos por las exigencias de
  • la vida actual.
  • Ayuda a limpiar el organismo y la mente de todo tipo de toxinas.
  • Facilitar el sueño y disminuye el abatimiento.
  • Equilibra la energía en el embarazo y postparto.
  • Aumenta los efectos de los tratamientos médicos, nunca reemplazando a
  • estos.
  • Nos ayuda a conectar con nosotros mismos.


¿Quién puede recibir Reiki?


Puesto que el Reiki es una terapia, no agresiva ni invasiva, que trabaja sobre los

campos energéticos naturales del cuerpo y que no tiene efectos secundarios ni

contraindicaciones, está indicada en todo tipo de personas independientemente de su

edad, sexo o condiciones particulares, ya sean bebés, personas mayores e incluso

durante el embarazo. También se puede aplicar en animales, plantas, alimentos y

agua.


Crisis de sanación


El Reiki activa la energía vital de la persona, iniciando un re-equilibrio del cuerpo,

mente y espíritu, para ello es necesario una limpieza tanto física como mental-

emocional.


Para conseguirlo no hay otro modo que la eliminación de lo que tenemos acumulado

en nuestro ser, ya sean toxinas, bloqueos, pensamientos negativos y/o emociones

reprimidas. Este proceso de eliminación puede presentarse en algunas personas, en

mayor o menor medidad e intensidad, a través de unos sintomas que pueden no ser

agradables y es lo que llamamos “crisis de sanación”. Por otro lado, no tienen que

manifestarse para que el Reiki funcione.


Síntomas físicos que podemos experimentar:


  • Incremento del sudor, la orina o un ligero aumento del número de las

evacuaciones. De esta forma nuestro cuerpo elimina las tóxinas para iniciar la

depuración. Se recomiento aumentar la ingesta de agua.

  • Nauseas y vómitos. Este caso es menos frecuente, pero puede suceder y es

una forma agresiva que tiene el cuerpo de eliminar toxinas cuando se ve muy

saturado.

  • Sintomas de resfriado o gripe. Para la eliminación de toxinas del sistema

respiratorio podemos sufrir síntomas parecidos a un resfriado o gripe. Esto

significa aumento de la mucosidad, dolor de garganta, etc... Se puede

manifestar fiebre como forma agresiva para quemar toxinas...

  • Dolores de cabeza. Podemos aliviar los sintomas con medicamentos y estos

cesaran cuando termine la depuración.

  • Pensamientos del pasado. Puede ser que tras el tratamiento se despierten

sentimientos del pasado que creiamos ya superados, pero que realmente no lo

están, dandonos una nueva oportunidad para sanarlos de forma definitiva.


Síntomas mentales – emocionales que podemos experimentar:


  • Ira: La ira se acumula en el hígado si no la expresamos correctamente y puede

que tras una sesión de Reiki se manifieste sin saber los motivos.

  • Tristeza: La tristeza se acumula en los pulmones. Si sentimos tristeza

podemos intentar averiguar de dónde viene para sacar esta emoción.

  • Miedo. El miedo se acumula en los riñones. Si hemos sufrido miedo en el

pasado y todavía tenemos miedos acumulado es posible que se manifieste.

También es posible que la vida nos envíe una situación en la que nos

tengamos que enfrentar a ese miedo.

  • Odio: El odio se acumula en el corazón. Puede ser que tras una sesión de

Reiki se manifieste el odio hacia algunas personas o situaciones. Es un buen

momento para analizar si nos han herido de algún modo e intentar arreglar las

situaciones de conflicto.

  • Ansiedad. La preocupación o la ansiedad se acumula en el estómago, durante

el proceso de sanación se puede manifestar, para que recordemos que vivir en

el aquí y él ahora nos ayuda a no dejarnos dominar por nuestra reocupaciones

y ansiedades.


En resumen, si se nos manifiestan estos síntomas, entenderemos que son para

nuestro bien, los aceptaremos y dejaremos que sigan su curso y nos libere de todo

aquello que cargamos y no nos sirve, siendo importante no culpabilizar el reiki ya que

este sólo provoca que salga todo aquello que a la larga nos puede perjudica.


Reiki y medicina convencional


El Reiki está recomendado y reconocido como terapia alternativa por la Organización

Mundial de la Salud desde 1995. En EE.UU. y Reino Unido está incluido en el sistema

público sanitario y se utiliza en más de 1000 hospitales como práctica complementaria

a los tratamientos convencionales, es más, los servicios de emergencia de Nueva York

incluyen formación de Reiki.


En España, al igual que ocurre con muchas otras terapias alternativas y sistemas más

naturales y alternativos, vamos un paso por detrás. Pero la buena noticia es que ya

existen unos cuantos hospitales públicos en Barcelona, Valencia y Sevilla que han

empezado a utilizar Reiki tras comprobar los efectos beneficiosos que ejerce en sus

pacientes.